Existen muchas modalidades distintas de slackline, lo principal es dominar los pasos básicos como mantener el equilibrio encima de la cuerda, caminar una cierta distancia sin caer y, cuando se tiene dominado, podemos pasar a elegir una variante.

Trickline

Se salta, gira y practican acrobacias encima de la cuerda con la elasticidad de la cuerda como impulso. Se colocan unos 20 metros de longitud a 1 metro de altura aproximadamente y muy tensa para tener impulso.

Lo ideal es sobre terreno blando como césped o arena para evitar lesiones.

Waterline

Un slackline tradicional pero encima del agua, es la única peculiaridad. La dificultad recae en que, cuando queremos mantener el equilibrio, puede venir una ola y desestabilizarnos.

También podemos sufrir resbalones al mojarse la cuerda incrementando aún más la dificultad.

Longline

Como el nombre sugiere, caminos largos, de más de 30 metros y 25 mm de grosor.

La concentración requerida es máxima y hay que tener mucho aguante porque se está mucho tiempo encima de la cuerda en tensión.

Highline

La más extrema de todas, sin duda, por la altura: Se coloca la cuerda a una altura de más de 20 metros con 25 mm de grosor.

El que lo practica tiene que llevar un arnés de seguridad que se engancha en la misma cuerda. La variante FREE SOLO es idéntica pero sin ir enganchado a la cuerda, con el riesgo que supone y la experiencia y concentración que se necesita.

Rodeoline

Se coloca la cuerda a una altura considerable pero con muy poca tensión, consiguiendo un efecto parábola en la forma de la cuerda. Esta se balancea como si de un columpio se tratara y hace que el equilibrio sea muy difícil de mantener por culpa de la baja tensión.

Yogaline

Básicamente y como ya os imaginaréis, se trata de hacer posturas de yoga encima de la cuerda, con el handicap del equilibrio absoluto que necesitamos.